Yoga: 7 claves para empezar a practicar este deporte

LAURA DE FREITAS

Encontrar un equilibrio entre cuerpo, mente y emociones se ha convertido en los dos últimos años en una meta difícil de alcanzar, aunque con la práctica de deportes como el yoga se hace algo más fácil.

El tiempo en confinamiento, debido a la pandemia, provocó un cambio en todos los aspectos sociales: comunicación, relaciones, trabajo y hasta de salud.

La mayoría de las personas buscaron implementar su tiempo de ocio en algún emprendimiento, estudio o en una actividad física, para poder mantener un estilo de vida saludable y conseguir una estabilidad emocional.

También, varios de los deportes que no eran tan habituales pasaron a formar parte de la rutina diaria de muchos, como lo es el yoga. Esta práctica experimentó un fuerte auge durante los años de COVID-19, gracias a los beneficios físicos y mentales que aporta. Es una disciplina originaria de la India, que combina lo físico con la meditación para conseguir un balance entre el cuerpo y la mente.

La palabra “yoga” procede de la raíz “sánscrita yuj” que significa “unión y conexión”, y se realiza por medio de posturas físicas, ejercicios de respiración y meditación. No solo conecta cuerpo y mente; además, ayuda a tonificar los músculos, mejora la calidad del sueño, elimina toxinas y hasta facilita la digestión.

En una investigación, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, MedlinePlus, citó 7 beneficios que se logran con la práctica diaria de yoga:

  1. Fuerza y músculo

A  medida que se vaya avanzando en posturas, paralelamente también mejorará la fuerza física de la persona que la realice. La yoga es una práctica que implica trabajo de musculación de todo el cuerpo; es decir, desde los pies hasta el cuello. Otro de los beneficios, es el alivio de tensión muscular, ya que ciertos ejercicios inducen a su relajación.

2. Flexibilidad

Esta característica es clave para practicar yoga, pero no esencial, ya que se va desarrollando con el tiempo. Es normal que durante los primeros meses el cuerpo permanezca rígido, pero, con el paso del tiempo los músculos tienden a estirarse y las articulaciones tendrán mucha más elasticidad.

3. Equilibrio

Existen posturas tan conocidas como la del “árbol” o “Vrkshasana”, que favorece a la estabilidad corporal y a tener conciencia sobre el cuerpo. Para ello, es necesario concentrarse en un punto fijo que permita controlar el cuerpo sobre un apoyo que marque la persona.  Además, ayuda a corregir la postura con asanas como:  la esfinge, mariposa, guerrero, puente, sol, pez, entre otras

4. Reduce el estrés y la ansiedad tanto como las pastillas:

La meditación y los ejercicios que se llevan a cabo para la práctica de yoga son claves para disminuir la hormona del estrés, conocida como cortisol, y, al mismo tiempo, genera endorfinas, que son las hormonas que aportan bienestar. La práctica diaria de yoga contribuye a desviar las preocupaciones y voces internas que agotan a la mente.

El estudio del sociólogo Ronald C. Kessler, profesor en Harvard Medicam Shool, destacó que practicar yoga con regularidad reduce el estrés y la ansiedad de la misma forma que lo harían los ansiolíticos.

5. Te ayuda a evitar lesiones:

Lo más común al realizar un deporte es sufrir alguna lesión durante su práctica, debido a un fuerte movimiento o por no preparar el cuerpo lo suficiente para su ejecución. Sin embargo, el yoga siempre obliga a mejorar la flexibilización de los músculos lo que ayuda a prevenir dislocaciones, esguinces, fracturas y torceduras. Expertos recomiendan practicar yoga para aquellas personas que se encuentran realizando algún tipo de rehabilitación, esto favorecerá a una recuperación más rápida

6. Ideal para aumentar la concentración:

Con tan solo 20 minutos de una sesión de yoga al día, el nivel de concentración aumentará considerablemente. También aporta  una  mayor coordinación, tiempo de tracción y memoria. Las asanas recomendables para aumentar la concentración son: el águila, el rezo, guerrero 2, el libro y el cuervo.

7. Mejora tu salud cardiovascular:

El practicar yoga  favorece a controlar la presión arterial y a obstaculizar la acumulación de la grasa en las arterias. Esto genera, cómo resultado positivo, al organismo un menor riesgo de tener un infarto coronario o cerebral.

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