Mi experiencia en la Fashion Week por Claudia Rodriguez

CLAUDIA RODRIGUEZ

Con emoción y muchas ganas así se recibía la Mercedes-Benz Fashion Week. No tan feliz como quise, ya que parece mentira que nosotros estuviésemos enamorándonos de la moda y a dos pasos hubiese gente luchando por sobrevivir a una invasión en la que se han visto envueltos de la noche a la mañana.

Nervios e inquietud, dos sentimientos que se hacían latentes al empezar esta nueva experiencia. Pabellón 14, un outfit sencillo en comparación con los extravagantes y cuidados looks que se apreciaban en la semana más top de Madrid. Aposté por una americana negra y un cuello vuelto rosa fucsia. Cada vez eran más las ganas de comenzar esta nueva aventura.

Como si de los propios modelos se tratasen, en el cibelespacio predominaban lo volúmenes, colores y transparencias. Un lugar donde se respiraba moda. Corrías el peligro de dejarte llevar y atreverte a ponerte ese outfit que siempre has tenido en mente, pero que nunca has sido capaz de dar el paso. Estanes de revistas,
marcas y un photocall para brillar como una propia estrella. Morritos y a posar para conseguir la bolsa más top de playa de Allianz.

La hora del desfile se acercaba. Mi primer desfile. La colección de Pablo Erroz sería la primera en abrirme las puertas de este increíble mundo. Flashes y modelos al compás de la música decían hola al sexto desfile del evento basado en ropa sostenible y artesanal. Entre aplausos y rodeado de sus modelos saludaba Pablo Erroz a su público. Muy emocionada y feliz por lo que acaba de vivir, solo quería que fuese el próximo. Última vuelta por el cibelespacio y a tomar fuerzas para el segundo día.

2º día de la Fashion Week

Jersey de volantes verdes y vaqueros campanas. Cola para mi segundo desfile, Roberto Torreta. Elegancia y vivacidad se desprendía en el quinto desfile del día. Maniquíes luciendo la colección del argentino. Aplausos y ganas de poder colarme en el siguiente. Una nueva foto en el photcall, el buscado bolso de Vogue y a esperar hasta la próxima edición.

Mi primera experiencia, pero no la última.
¡Hasta septiembre!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario